Solo un puñado de grandes empresas del Reino Unido se han sumado a un compromiso de ciberseguridad lanzado por el gobierno, a pesar del llamamiento directo de un ministro. Entre las firmas que firmaron se encuentran gigantes como Aviva, el London Stock Exchange Group y Marks & Spencer, que sufrió un ciberataque que le costó cientos de millones de libras el año pasado.
También se unieron pequeñas consultorías de ciberseguridad, pero la mayoría de las empresas del FTSE 100 no se adhirieron, lo que plantea dudas sobre el alcance y la efectividad de la iniciativa.