Las autoridades finlandesas han emitido una orden de búsqueda internacional contra el presunto hacker Julius Kivimäki, acusado de liderar una de las mayores filtraciones de datos médicos en la historia del país. El incidente, que afectó a la clínica de psicoterapia Vastaamo, expuso los registros confidenciales de aproximadamente 33.000 pacientes.
Según informó el abogado defensor de Kivimäki a medios locales, desconoce el paradero actual de su cliente, aunque presume que se encuentra fuera de Finlandia. Las autoridades finlandesas, en coordinación con Interpol, buscan al sospechoso para hacer frente a los cargos de extorsión y violación de datos.
El abogado declaró: 'No sé dónde está mi cliente, pero creo que está fuera del país. No ha mantenido contacto conmigo en los últimos días'.
El ataque cibernético, ocurrido en 2020, generó conmoción en Finlandia debido a la sensibilidad de los datos robados. Los hackers exigieron un rescate a los pacientes y amenazaron con hacer públicos los detalles de sus sesiones terapéuticas si no se pagaba. La filtración provocó una crisis de confianza en el sistema de salud digital del país.
Julius Kivimäki, de 25 años, había sido arrestado anteriormente por cargos relacionados, pero logró evadir a las autoridades. La orden de búsqueda internacional intensifica los esfuerzos para llevarlo ante la justicia. El caso ha puesto de relieve las vulnerabilidades en la protección de datos sanitarios en Finlandia.