En un giro alarmante dentro de un ciberataque en curso contra un sistema hospitalario, el grupo responsable ha secuestrado la página oficial de Facebook de la institución. Este movimiento se produce mientras la organización sanitaria lidia con las graves repercusiones del compromiso inicial, que ha expuesto una cantidad masiva de datos confidenciales de pacientes.

Los atacantes, que han reivindicado la autoría del incidente, afirman haber sustraído 6 terabytes de información. Entre los datos comprometidos se incluyen registros médicos extremadamente sensibles, como historiales de agresiones sexuales, tratamientos de salud mental, procedimientos de aborto y denuncias de acoso sexual. Esta filtración representa una violación de la privacidad sin precedentes, con el potencial de causar un daño duradero a las víctimas afectadas.

La toma de control de la página de Facebook añade una capa adicional de complejidad a la situación, ya que el hospital utiliza tradicionalmente este canal para comunicarse con la comunidad y proporcionar información vital. Ahora, los ciberdelincuentes podrían utilizarla para difundir propaganda, desinformación o incluso intentar extorsionar públicamente a la institución.

Los expertos en ciberseguridad señalan que este tipo de acción va más allá del típico ataque de ransomware, ya que implica una estrategia de doble extorsión y, ahora, una manipulación de la reputación pública. El hospital, mientras tanto, está trabajando para recuperar el control de su presencia digital, así como para mitigar el impacto de la fuga de información.

Las autoridades locales y los organismos reguladores de protección de datos han sido notificados, y se ha iniciado una investigación para determinar el alcance completo del ataque y las medidas legales que se tomarán contra los responsables. Mientras tanto, se insta a los pacientes cuyos datos puedan estar comprometidos a estar atentos a posibles usos fraudulentos de su información.