La Universidad de Texas en San Antonio, una institución que educa a unos 40,000 estudiantes distribuidos en seis campus, ha confirmado que su equipo de tecnología de la información detectó actividad maliciosa en su red académica durante el pasado fin de semana. Ante esta situación, se procedió a desconectar de manera preventiva varios sistemas, incluyendo los servicios telefónicos, para contener el incidente.
El anuncio fue realizado por la propia universidad, que precisó que la medida se tomó después de que los especialistas en ciberseguridad observaran señales de una posible intrusión. La institución no ha revelado detalles específicos sobre el tipo de ataque ni sobre la posible filtración de datos, aunque aseguró que están trabajando para investigar el alcance del problema.
Hasta el momento, no se ha informado sobre la duración estimada de la interrupción, ni sobre qué servicios adicionales podrían verse afectados. La universidad ha instado a su comunidad a mantenerse alerta y a seguir las indicaciones de su departamento de TI mientras se restablecen los sistemas de manera segura.
Este incidente se suma a una tendencia creciente de ataques cibernéticos dirigidos a instituciones educativas en Estados Unidos, que suelen ser vulnerables debido a la gran cantidad de información personal y académica que manejan. Las autoridades universitarias han enfatizado que la prioridad es proteger la integridad de los datos y minimizar el impacto en las operaciones diarias.
La universidad no ha precisado cuándo se reanudarán por completo los servicios, pero se espera que se realicen las evaluaciones técnicas necesarias antes de restablecer las conexiones. Mientras tanto, se recomienda a estudiantes y personal que utilicen canales alternativos de comunicación si es necesario.