Dos senadores demócratas han presentado una propuesta legislativa destinada a reforzar la protección digital de los sistemas de agua y saneamiento del país. El proyecto de ley contempla la asignación de 300 millones de dólares anuales para financiar mejoras en ciberseguridad en este sector crítico.
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por los ciberataques dirigidos a infraestructuras esenciales, como las plantas de tratamiento y las redes de distribución de agua. Los autores del proyecto subrayan la necesidad de modernizar los sistemas de defensa ante amenazas cada vez más sofisticadas.
El fondo propuesto se distribuiría a lo largo de varios años, con el objetivo de que las entidades locales y estatales puedan implementar tecnologías de seguridad avanzadas, realizar auditorías periódicas y capacitar al personal en la gestión de incidentes cibernéticos.
Nuestro suministro de agua es un pilar de la seguridad nacional y de la salud pública. No podemos permitir que quede expuesto a actores maliciosos que buscan socavar nuestra infraestructura básica.
La medida ha recibido el respaldo de organizaciones del sector, que destacan la urgencia de cerrar brechas de seguridad en un ámbito tradicionalmente menos digitalizado que otros sectores críticos. No obstante, su aprobación final dependerá del apoyo bipartidista en el Congreso.