Tata Electronics ha confirmado en un comunicado a BleepingComputer que fue víctima de un ciberataque que afectó partes de su infraestructura informática. La empresa subraya que sus operaciones continuaron con normalidad y no se vieron afectadas por el incidente.
"Hace unas semanas, Tata Electronics identificó un incidente de ciberseguridad en algunos de nuestros sistemas", declaró un portavoz de Tata Electronics a BleepingComputer. "Se desplegaron inmediatamente nuestros protocolos de respuesta y el incidente no ha tenido ningún impacto en nuestras operaciones comerciales, que permanecen inalteradas".
Tata Electronics es una división del Grupo Tata, un conglomerado multinacional indio, especializada en la fabricación de componentes electrónicos y semiconductores. Desde su creación en 2020, ha crecido rápidamente hasta convertirse en una de las mayores empresas de fabricación de tecnología de la India, produciendo y ensamblando actualmente iPhones y componentes para Apple.
Aunque Tata Electronics no ha revelado la identidad del actor de la amenaza, el comunicado llega en respuesta a una reivindicación del grupo World Leaks, que filtró datos supuestamente robados a Tata. Entre la información filtrada se incluyen múltiples directorios y documentos que presuntamente contienen datos de fabricación de productos Apple, como esquemas internos de componentes, diseños de PCB, especificaciones de materiales y archivos SDK.
BleepingComputer se ha puesto en contacto con Apple para preguntar sobre las afirmaciones y si se ha expuesto algún dato propietario, pero aún no ha recibido respuesta. World Leaks está considerado una reencarnación del grupo de ransomware Hunters International, que cesó sus operaciones en julio de 2025.
A diferencia de Hunters International, que utilizaba cifradores de datos en sus ataques, World Leaks opera exclusivamente como un grupo de extorsión de datos, robando archivos y amenazando con filtrarlos. Otras víctimas de alto perfil del mismo grupo son el fabricante de ordenadores Dell, que confirmó una violación en julio de 2025, y el gigante de artículos deportivos Nike, que inició una investigación tras el presunto robo de 1,4 TB de archivos en enero de 2026.
El ataque a Tata Electronics pone de manifiesto la creciente amenaza de los grupos de extorsión de datos, que no cifran los sistemas sino que roban información sensible y exigen un rescate para no publicarla. La compañía no ha especificado si ha recibido demandas de rescate ni cuántos datos podrían haber sido comprometidos.